¿Porque romper el mecanismo lunar? Por Rafael Barrio

Autor Rafael Barrio


-Mercedes: Sé que es muy dificil salir de la mecanicidad de la Luna... trabajo mi Luna y cuesta una barbaridad porque esos patrones creados en la infancia son muy difíciles de romper... Cualquier situación te activa el botoncito rojo y caes en la mecánica lunar... Constantemente me pregunto: ¿Debo romper este mecanismo? Poque tembién pienso: Si tengo la Luna en este signo es porque debo vivr esta energía Lunar... ¿Romperla sería faltar a mi esencia? Esa es la cuestión...

- Rafael: Veamos la luna desde su aspecto luminoso. Todos los procesos mecánicos están regidos por esta luminaria, desde fisiológicos, reacomodamientos del inconsciente en pos de mantener la coherencia psíquica (leasé cordura), los instintos, hasta las emociones que también son del orden de lo mecánico aunque nos cueste creer. Sobre esto Jung, dice: “la emoción no es una actividad sino un suceso que a uno le sobreviene… ocurre en los momentos de mínima adaptación… y pone de manifiesto cierto nivel inferior de la personalidad.” Obviamente podemos objetar que esto no es tan así: todos tenemos algún control, desarrollo, e incluso una sabiduría de las emociones. Pero ello no quita las propiedades “independientes” de la emocionalidad, sino que las afirma.

-Ahora, lo importante es ¿qué lugar deseamos que ocupe dicho movimiento mecánico, qué injerencia darle en nuestro sí mismo al mecanismo lunar y cuando ponerle límites? Una luna en sagitario no va a poder evitar “escaparse de ciertas tensiones”, algunos elegirán negarlas y otros verlas desde una perspectiva que les permita correrse del proceso. Ambos se corren, pero los efectos de ese “correrse” no son los mismos, uno se evade del problema y el otro se corre a su teorización, estableciendo una obvia distancia respecto a la tensión.

-La mecánica lunar es una forma de ordenación automática, en sí misma es amoral, y tiene muchos niveles de expresión. Los niveles más bajos reflejan una mínima integración respecto a las otras energías de la carta reflejando a una personalidad fragmentada. Por medio de la voluntad y el trabajo sobre sí mismo se va integrando esta dinámica a otras energías y así comienza el camino en donde las emociones dejan de ser el amo para ser el sirviente.

De niños nos es inevitable hacer de la luna nuestro guía incondicional, nos permite aprender rápido, emular comportamientos, absorber conocimientos, etc… El trabajo de la luna sobre el niño es fundamental. Los problemas aparecen cuando el adulto sigue desarrollándose bajo la línea lunar, delegándole muchas tareas que son más adecuadas para otros “órganos” (funciones planetarias), más aún cuando para la luna es fácil (con sus características reflectoras) emular todo tipo de energías, reflejarlas. Llegado este caso tenemos una luna hipertrofiada que toma posesión del yo y proyecta al exterior del sí mismo (al entorno del yo) 

- las demás energías planetarias.

-En otras palabras, cuando somos niños nuestra identidad se forma sobre la base de lo lunar, luego nuestra identidad debe ser desplazada a la base de lo solar, pero ello implica un cambio de dirección para nuestra percepción y nuestra cultura, que nos enseña una y otra vez que el crecimiento es por grados y no por rupturas.

La autosuperación de sí mismo se asemeja más a ir progresivamente rompiendo cascarones que al perfeccionamiento de una misma estructura que se repite una y otra vez. Un ejemplo de esto sería la educación formal, que durante más de15 años nos llena de conocimientos y nos enseña sólo un método para pensar y procesar información.

Ahora bien, ¿cuál es profundamente la función lunar? Desde un punto de vista esotérico, recordemos que la astrología es una rama del esoterismo, la luna es la generadora de forma. Representa la madre tierra con su potencia desbocadamente creadora de formas. Eso nos dice a nosotros que la forma que adquiere toda creación personal va a ser dada por la luna. Para poner ejemplos de personajes con sus respectivas lunas: Marx: Tauro, Marlon Brando: Aries, Freud: Géminis, Pessoa: Leo. Sigan investigando ustedes.

Todos estos personajes han dado forma a sus creaciones a la manera que lo indica su luna, tal vez la mayoría de ellos posean la peor expresión del mecanismo lunar que puede haber, y sin embargo así y todo ese mismo patrón les sirvió para dar forma y exteriorizar, para eternizar su creatividad. En culturas antiguas son los dioses lunares quienes garantizaban la eternidad, y no los solares.

La maternidad, proceso lunar por excelencia, es aquél que permite brindar un cuerpo a un alma, espíritu, o como quieran llamarlo. Por lo tanto, ¿Qué mejor manera de trabajar la luna potenciando sus virtudes creativas y fundadoras? Es una lógica simple, pero claro está que desafiante, y se trata de utilizar la luna como herramienta que es, como reflectora de lo solar, como dadora de formas; conducirla, guiarla, encontrar dónde está representada, en qué momentos de nuestra cotidianidad está generando formas descontroladamente. También es útil destacar que la mente inferior, o la mente cotidiana, es lunar y no mercurial. Cuando nos orientamos hacia cualquier práctica espiritual tanto oriental como occidental nos encontramos con la insistencia de controlar nuestros pensamientos. 

-Ahí está la clave para trabajar la luna, en la observación de nuestras formas mentales que se reproducen quiera uno o no, a favor de uno o en contra. Es nuestra decisión si le dejamos a la luna conducir el timón de las formas que generamos constantemente o conducirlo nosotros mismos, siendo ella nuestra fiel herramienta para plasmar y dar cuerpo a todo tipo de ideas.

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