Psicosintesis- El Nacimiento de nuestro Ser Real

..."En toda persona se encuentra latente un ámbito del Ser que se encuentra más allá de la experiencia fenoménica co­mún: la transpersonalidad. Para Roberto Assagioli, la bús­queda interior y la realización del Sí Mismo representan una auténtica y verdadera "praxis' que activa, cuando la madurez psíquica lo permite, la dimensión transpersonal.

La transpersonalidad es el ámbito del ser donde reside una cualidad superior. Ciertamente, tal cualidad es inicial-mente recesiva, pero no debe entenderse por ello que se trata de un don excepcional y reservado a unos pocos. Por el contrario, la dimensión transpersonal se encuentra a dis­posición de cualquiera que la evoque y la intente desarro­llar con un empeño consciente y un templado uso de las propias energías, mediante las técnicas y entrenamientos oportunos.

Para la Psicosíntesis, la primera y última certeza del «fe­nómeno humano» es el Sí Mismo: el centro de gravedad del cual es imposible prescindir y peligroso alejarse. Es evi­dente que tal concepción no es un artificio para eludir los problemas de la personalidad y del mundo, sino que es consecuencia de la comprensión de lo que es relativo y lo que es permanente en la estructura atómica del hombre, que es «estructuralmente» idéntica a la energía que compe­netra todo el Universo. Bajo esta óptica, la Psicosíntesis utiliza toda la potencialidad del «planeta-hombre»: un ser que representa un microcosmos en continuo devenir, confiado a la responsabilidad de la conciencia que lo anima.

Roberto Assagioli ha demostrado verdaderamente ser un científico del espíritu que ha dedicado su vida a des­cubrir la realidad fenoménica que subyace tras la mera evidencia de los hechos comprobados. Cuando examina­mos serenamente su obra, encontramos que su concepción del hombre se revela irreprochable, mientras que su enfo­que psicosintético de la vida es de una amplitud ilimi­tada. La Psicosíntesis es un «sistema abierto», susceptible de continua e infinita evolución, con un enfoque experi­mental —basado en hipótesis y en técnicas psicodinámicas probadas— que encuentra aplicación práctica en to­dos los campos de la actividad humana.

La obra de Roberto Assagioli, médico y psiquiatra, ad­quiere todavía una mayor relevancia cuando la situamos en el periodo histórico en el que éste emprendió y llevó a cabo toda su tarea de investigación y de divulgación. Ello de­muestra su genialidad.

Sus primeros escritos se remontan al año 1906, antes de haber cumplido los veintidós años, edad en la que se licen­ció en medicina y viajó a Zurich para especializarse en psi­quiatría. Casi contemporáneo de Freud y de Jung, intuyó enseguida la interacción entre la estructura biológica y el substrato emocional y mental del hombre, estableciendo sus relaciones y enunciando algunas leyes fundamentales de la psicodinámica. Y todo ello en un periodo en el que la cul­tura médica oficial todavía distaba de plantearse siquiera el enfoque psicosomático.

Excepcional humanista, no se conformó con estas pri­meras conquistas, sino que amplió los horizontes de la psicología hasta el terreno ilimitado de la espiritualidad. Mientras Freud investigaba los bajos fondos de la psique y Jung entreveía el resplandor del destino del hombre tras las sombras de su pasado, Assagioli se aprestaba a con­quistar el «átomo permanente» del hombre, describiendosus contornos e indicando sus formas de acceso, abriendo así una nueva vía a la búsqueda interior de la divinidad. La Psicosíntesis plantea de hecho un nuevo camino de autorrealización, en línea con las nuevas hipótesis y méto­dos de la ciencia, basado en la acción y en la responsabi­lidad directa: la vida pasa por nuestras manos y nadie asume el control, aceptando el presente como inevitable corolario del pasado, conscientes de preparar en cada ins­tante el propio futuro.

La primera parte del libro posee un carácter descriptivo y nos introduce al concepto de superconsciente”, es decir, al aspecto latente de la dimensión humana donde residen los valores superiores del hombre. Al respecto, el autor li­bera el contenido espiritual de los recintos a donde históri­camente se le había relegado: las religiones, las filosofías y las diferentes ideologías ocultistas.

Uniéndose a las investigaciones psicológicas de W. Ja­mes, Bucke, Hall, Jung, Frankl, Maslow y otros investigado­res de su época, Assagioli se posiciona en contra de la marginación de lo «espiritual» dentro del contexto de la investigación científica, y en nombre de una verdadera ciencia humanística, propone un método de investigación experimental que no limita su objetivo únicamente al crite­rio cuantitativo, sino que lo completa con el valor cualita­tivo de la experiencia.

Dicho método provee los instrumentos y técnicas ade­cuadas para una investigación cuyo campo de observación se desplaza del mundo externo al interno, conservando sin embargo los requisitos indispensables de objetividad y de realidad fenoménica.

En esta operación, resulta evidente la dificultad que re­presenta para el hombre llegar a ser un imparcial observa­dor de sí mismo para poder analizar desapegadamente sus propias reacciones intrapsíquicas. Pero, tal y como sostenía Assagioli, en estos casos lo importante es «razonar bien» y estar disponible a la experiencia de renovación sin preconceptos o prejuicios, sintiéndose testimonio directo de esa ley fundamental del Universo que es el proceso evolutivo, el cual impulsa a todo aquello que existe a una incesante transformación, ya sea mediante la selección natural o bien por una autogestión responsable..."

 Sergio Bartola prefacio al libro "Psicosintesis - Ser Transpersonal"  de Roberto Assagioli 

Astrologia Transpersonal. Por Alejandro Luna

La teoría transpersonal estudia las inquietudes, motivaciones y experiencias que trascienden la esfera de la personalidad, del yo o del ego. Lo que diferencia a lo transpersonal de otras miradas es que requiere la inclusión de lo espiritual como parte de la naturaleza humana.

Si concebimos lo espiritual como un proceso de pérdida gradual del egocentrismo y del narcisismo, entiendo que uno de los principales aportes de la Psicosíntesis (y de la Astrología) es la de favorecer la re-ligación consciente con el Universo, pero mucho antes de eso religarnos con nosotros mismos y nuestro cuerpo, mente y emociones; religarnos con el prójimo y con todos los seres sintientes que nos rodean y nos acompañan en esta fase del camino a la que llamamos "existencia". De esta manera nos descubrimos cada vez menos egocéntricos y autorreferenciales.

La astrología transpersonal remite a una mirada integral de la conciencia y el cosmos. Este tipo de astrología nos conecta con nuestra alma y con el ánima mundi, el alma del mundo.

Podríamos decir que la astrología agorera, la determinista, la que pre
tende controlar los sucesos, es la que corresponde al espectro personal basada en el ego y en las necesidades del ego. La astrología transpersonal corresponde a las necesidades del alma...
Como con las palabras cosmos y Kosmos, Wilber insiste en establecer una distinción entre naturaleza (con "n" minúscula) y Naturaleza. Esta última no solo integra los reinos minerales, vegetales y animales sino también los niveles culturales, mentales y espirituales.
Acaso también deberíamos distinguir entre astrología y Astrología. La primera se referirá al ego personal, la segunda al Yo transpersonal. La astrología es una herramienta más del pequeño yo, la Astrología atravesará al Yo como si fuera un hálito intangible, trascendiendo al ego y conectándolo con el Kosmos.

Alejandro Christian Luna

Astrología y Psicosíntesis, dos vías a lo transpersonal. Por Alejandro Luna

¿Por qué la Psicosíntesis es transpersonal? Su relación con la Astrología

La teoría transpersonal estudia las inquietudes, motivaciones y experiencias que trascienden la esfera de la personalidad, del yo o del ego. Lo que diferencia a lo transpersonal de otras miradas es que requiere la inclusión de lo espiritual como parte de la naturaleza humana.
Si concebimos lo espiritual como un proceso de pérdida gradual del egocentrismo y del narcisismo, entiendo que uno de los principales aportes de la Psicosíntesis (y de la Astrología) es la de favorecer la re-ligación consciente con el Universo, pero mucho antes de eso religarnos con nosotros mismos y nuestro cuerpo, mente y emociones; religarnos con el prójimo y con todos los seres sintientes que nos rodean y nos acompañan en esta fase del camino a la que llamamos "existencia". De esta manera nos descubrimos cada vez menos egocéntricos y autorreferenciales.

Como explica el filósofo Ken Wilber, en el desarrollo de la conciencia se dan principalmente tres estadíos, el prepersonal, el personal y el transpersonal.
El estadío prepersonal consiste en una integración con el cosmos que es previa a la estabilización del ego (pre-egoica). Tal integración es básicamente corporal, y remite al sentimiento de infinitud paradisíaca propia de la vida intrauterina o la del bebé recién nacido.
En el estadío personal se da una diferenciación con respecto a la unidad. Esto es una evolución sana de la conciencia, ahora identificada con el reino mental (racional). El ego se estabiliza, y si todo va bien llega a madurar exitosamente.
En el estadío transpersonal la conciencia trasciende el reino mental para identificarse con el alma y el espíritu. Trasciende la mente, va más allá, no la niega ni la reprime.

Si uno ve el desarrollo del pensamiento humano como evolución o crecimiento (pensamiento mágico, mítico, racional, transracional), resulta que pueden apreciarse dos clases de no-racionalidad. Están las formas pre-racionales de pensamiento, las mágicas y las míticas (donde la razón aún no existe o está abandonada) y están las formas transracionales (donde la razón permanece intacta, pero es transcendida en estados transmentales). Por ejemplo, en la meditación uno es consciente del funcionamiento de la mente, pero se trasciende, no se regresa a un estadio más infantil.

Tanto la Psicosíntesis como la Astrología transpersonal remiten a una mirada integral de la conciencia y del cosmos. Este tipo de Astrología nos conecta con nuestra alma y con el anima mundi, el alma del mundo; con nuestro verdadero Ser o Yo superior.

Más adelante veremos que la idea directriz de la Psicosíntesis es la de lograr des-identificarnos del yo personal (o ego) para identificarnos con el Yo Espiritual o Yo Superior, simbolizado por el centro vacío de la carta natal (1).

Quienes más trabajaron con Psicosíntesis dentro del ámbito de la Astrología fueron Bruno y Louise Huber, astrólogos suizos que estudiaron directamente con Assagioli en su Instituto de Florencia. Ellos desarrollaron un método particular de enseñar e interpretar la carta natal, hoy conocido como método Huber. Crearon un modelo de la psique: “el ánfora”, que combina conceptos astrológicos y psicosintéticos.

Dane Rudhyar (1895-1985) fue uno de los primeros y más importantes astrólogos del siglo XX en comprender y desarrollar la Astrología en su más profundo nivel filosófico, psicológico y espiritual. En su libro “La astrología y la psique moderna” dedica todo un capítulo a Assagioli.

Más recientemente, el astrólogo alemán Peter Orban trabajó con las "cartas de las subpersonalidades". Planteó la hipótesis de que cada planeta (de la carta radical) tiene su propia personalidad, su propio horóscopo; y los calcula a partir del tránsito posterior del Sol con respecto a los planetas del propio rádix. En el momento exacto en que el Sol hace conjunción con alguno de ellos (por ejemplo con Marte), se levanta una nueva carta astral que versará sobre las necesidades, anhelos y limitaciones de esa subpersonalidad llamada "Marte", y de qué manera esta información se relaciona con el rádix. Se hace lo mismo con todos los planetas.

Lo que presento a continuación es otra forma de combinar Astrología y Psicosíntesis, basada por un lado en mi formación astrológica en Casa XI, y psicosintética en el Instituto Conciencia Sin Barreras, como así también en mi práctica de consultoría.

El modelo de la psique según Freud, Jung y Assagioli

Sigmund Freud (1856-1939) estudió medicina en la Universidad de Viena especializándose en neurología. Uno de los aportes de Freud radica en la revolucionaria visión que tiene sobre el ser humano. El hombre no es tan racional como lo habían imaginado los filósofos del siglo XVIII. Son impulsos irracionales los que deciden lo que pensamos, hacemos, soñamos. Demostró que las necesidades básicas de los humanos pueden “disfrazarse” dirigiendo nuestros actos sin que nos enteremos de ello. Los que también se disfrazan son los deseos reprimidos, mayormente de índole sexual. Freud llegó a la conclusión que la conciencia del hombre sólo constituye una parte de la mente humana, debajo del umbral de la conciencia se encuentra el subconsciente.

Desde entonces la psique humana puede entenderse, a grandes rasgos, como una división en dos partes, una consciente y otra inconsciente.
La consciente podría representarse como esa parte superior del iceberg que se encuentra sobre el nivel del agua. Y justamente sólo puede ser visible el área menor, quedando la mayor -la inconsciente- como sumergida y oculta.

conciencia iceberg

El inconsciente se convierte realmente en una instancia a la cual la conciencia no tiene acceso, pero que se le revela en los sueños, los lapsus linguae, los chistes, los juegos de palabras, los actos fallidos, etcétera.Los contenidos del inconsciente están conformados por nuestros deseos y emociones profundas, desconocidas para la propia persona. Estos deseos (pulsiones) constituyen la energía del aparato psíquico. El inconsciente constituye la mayor parte de la psique, es mucho más extenso que la conciencia. Freud sostiene que el inconsciente es universal, es decir que existe en todos los sujetos, sanos o enfermos, de cualquier grupo cultural. Sin embargo sus contenidos son estrictamente históricos y personales.
Carl Jung (1875-1961) replantea y amplía el carácter personal del inconsciente freudiano, extendiéndolo «ad infinitum» a un inconsciente colectivo cuyo contenido primordial serán los arquetipos. De esta manera, el mismo inconsciente quedará estratificado en dos niveles: el inconsciente personal, donde los contenidos centrales o constelaciones del inconsciente son distinguidos bajo el término de complejos (residiendo un arquetipo en el núcleo de cada uno de ellos) y el propio inconsciente colectivo, sede de y constituido por los arquetipos. En el diagrama anterior, el inconsciente colectivo estaría representado por el océano mismo, donde flotan los diversos icebergs o psiques humanas y del que son su misma esencia.

Roberto Assagioli (1888-1974)

La Psícosíntesis es un teoría psicológica y una técnica vivencial utilizada para comprender y desarrollar la psique y la conciencia del ser humano. Fue elaborada por el psiquiatra italiano Roberto Assagioli durante la mayor parte del siglo XX.
En este trabajo analizaremos el modelo ovoide de la psique planteado por Assagioli y lo observaremos desde el lente de la Astrología, sugiriendo una perspectiva especial para introducirnos en la carta astral.

Por Alejandro Christian Luna ©2009. Prohibida su reproducción.

Este trabajo es una parte de los contenidos que se enseñan y se ejercitan en el ámbito
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